21 nov 2008

Momentos ligeros

A veces nos enfrascamos tanto en la cotidianeidad que nos convertimos en autómatas. Afortunadamente en ocasiones hay cosas simples que nos hacen sentir y por tanto, nos recuerdan que estamos vivos y no simplemente automatizados.

Todo esto a viene a colación porque ayer en la oficina hubo uno de esos momentos. “Alguien”, aun no se averigua quién, tuvo la ocurrencia de cambiar el papel tapiz de la computadora de uno de los compañeros mientras éste se encontraba en una junta. Cabe señalar que el afectado es el miembro de mayor edad en la empresa (más de 50), razón que ya de por sí basta para ser objeto de carrilla. La ventaja es que es alivianado.

Lo bueno: Yo estaba en la misma junta con la víctima por lo que fui eximido de inmediato de toda culpa, ya que de lo contrario yo hubiera sido el principal sospechoso, porque: a.) Me llevo bien con él y b.)Se siente exactamente junto mí.

Lo malo: Veo venir una modita de maldades del tipo, por supuesto van a estar hasta personalizadas y te van a poner lo que más odias en tu compu.

Lo mejor: La pieza de arte que usó el maldoso como papel tapiz; una foto de calentario de latin lover en tuza y sacando la pompa, con un texto que decía algo así como: ...mmm, papi!!. Algo parecido a esto:


La verdad estuvo genial, nos hizo la tarde a todos, ver la cara de este señor que expresaba algo intermedio entre sorpresa, pena y enojo no tuvo precio, obviamente se puso de todos los colores y empezó a gritonear el clásico “qué poca madre! Por qué se meten con mis cosas?”, por lo que todo el mundo se dio cuenta y fue a apreciar el espectáculo.

Lo bueno fue que al final lo tomó como lo que era; una simple broma. Después hasta lo agarró por el lado amable.

Todo esto me hizo recordar una colección de momentos que, a costa de la desgracia de otros, a uno es muy felíz aunque sea por unos momentos y logran sacarnos una sonrrisa cada que los recordamos.

Tienen alguno?